Eduardo y Marta

Contactamos con Ana a través de una web que ofrece servicios para organizar bodas. El tema del reportaje fotográfico fue casi el último al que prestamos atención, así que nos esperaba una carrera contra el tiempo. Ana nos citó en su estudio, nos pasó muestras de su trabajo, y explicó muy claro precios, suplementos y condiciones.

Pese a realizarse el reportaje pre-boda un día de lluvia (realmente, no quedaban fechas) y estar al principio un poco intimidados por la presencia del objetivo siguiéndonos, todo fue relajado y de buen rollo. Dispusimos del álbum enseguida, un diez por la celeridad.

¿Qué decir del día de la boda? Quisimos seguir la tradición de no dejarnos ver el uno al otro hasta el momento de la ceremonia, así que Ana estuvo con la novia, y un compañero con el novio. Tal como ella dijo, su cámara fue presente, pero discreta. En unos días ya teníamos en casa el pen con las fotos…espectaculares. Nos encantó como quedaron en ellas los 6 niños que hubo en la boda. ¡Quiero que me diga su truco para que se quedaran quietos unos minutos y la obedecieran! 🙂

En resumen, nos quedamos muy contentos, y recomendamos a Ana.

anamira